Nombre: Criseide
Edad: 30, Edad aparente: 17
Sexo: Mujer
Raza: Semielfo
Profesión: Druida
Origen: Beregost
Caracterísiticas Personales:
Color de Pelo: Rojizo
Color de Ojos: Azules
Altura: 1,73m
Complexión: Débil/Frágil
Alineamiento: Caótico Neutral
Arma Favorita: Báculo
Lugar de inicio: Bosque de las Capas
Indumentaria: Túnica hecha de fibras vegetales, ceñida en la cintura, ornamentada con listones verdes que caen al piso y un cinturón con piedras naranjas. Su pelo está adornado con mariposas y luciérnagas.
Inventario: Báculo de madera en forma de hoz cedido por su mentor ent Zelmor.
Hechizos:
Nivel 1:
Detectar el mal
Armadura de la Fe
Curar heridas leves
Enredar
Nivel 2:
Hechizar Persona o mamífero
Resistir Fuego o Frío
Silencio
Nivel 3:
Invocar insectos
Clamar al relámpago
Trasfondo:
Criseide es hija de padre humano, un campesino libre que se dedicaba a la agricultura, y engendrada por una hermosa elfa de cabellos dorados que su padre conoció en uno de sus viajes.
Su aldea era Beregost, lugar donde paso los primeros años de su vida. Allí trataba de convivir con una sociedad que no terminaba de aceptar a su familia, por ser estos mezcla de distintas razas. Siempre se sintió una niña diferente y le costaba sociabilizar, pero pensaba que en ella había algo importante, algo que desconocía pero que se sentía claramente; y a causa de esta combinación iba a tener que padecer grandes males e injusticias, aunque todo tendría un sentido maravilloso. Eran extraños pensamientos en una niña, imposibles de compartir con alguien más.
Cuando tenía ocho años humanos tras una oleada de orcos que devastaba un bosque en donde pasaban el día, su familia fue atacada y sus padres murieron al tratar de protegerla mientras escapaba. Ante la desesperación se internó en el bosque y se perdió. Nadie podría decir si fue voluntario o no, pero ella sentía que no había nada por lo cual regresar a su aldea, abatida lloró durante varios días esperando morir.
Por fortuna eso nunca sucedió, al poco tiempo conoció a un sabio ent llamado Zelmor, quien decide adoptarla como aprendiz y ella a aceptarlo como mentor. Desde ese entonces nació su devoción por la naturaleza y su misión de protegerla.
A través de los años logro desarrollar grandes habilidades como comunicarse con los animales y convocar fuerzas de la naturaleza, tanto como a resistir bruscos cambios de temperatura. Fue moldeando su personalidad acorde al comportamiento de la naturaleza, tranquila, hermosa y caótica. Al día de hoy casi no recuerda su antiguo idioma, se comunica con los sentidos y sonidos del bosque como el resto de los animales que la rodean.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
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